
Me llamo G. y me gusta el sexo.Recuerdo que cuando era joven me gustaba muchísimo estar con María. Era una chica tan simpática que mientras hablamos me dejaba tocar sus grandes tetas como si fueran dos bongos...menudas carcajadas.
Además de hacer ejercicio sexual con mis amigas, era todo un forofo del futbol.Tenía un equipo con los amigos del barrio, de esa manera había veces que salíamos fuera de la ciudad a jugar contra otro equipo...esas salidas eran el despiporre.
Una vez el fin de semana salió redondo. Aquel sábado tras jugar el partido,salimos a tomar unas copas hasta coger una buena borrachera...una cosa llevo a la otra y cuando me quise dar cuenta estaba en un sofá con una chica encima y su padre agarrándome del cuello. Pude salir con vida gracias a mis compañeros y a la vuelta de la cordura de aquel tipo...todo quedó ahí.
Al día siguiente volvimos a salir, con el mismo plan ...cuando me quise dar cuenta estaba en una orgía, en un sofá con una chica encima y hablándole mal para que me dejara en paz. El caso es que a la chica le gustó y acabamos...bueno acabar no acabamos, ya que de la borrachera que tenía caí en sorpresa cuando vi al mismo tipo de la noche anterior y ver que la chica era la misma del día anterior (y yo tan torpe creía que había triunfado con 2 tías en 2 noches seguidas). El estrangulamiento esta vez era más fuerte que el día anterior y mis amigos allí no estaban.Esta vez lo que me salvó fue Leg, así se llamaba la chica con intereses por el juego del "Teto". El caso es que gracias a ella me puse a salvo, aunque su método no fue muy ortodoxo para mi gusto...cuando me quise dar cuenta oía de su familia las palabras: "Bueno,si os quereis no se puede luchar contra eso", y encima con sus maletas en mi coche...el polvo salió caro.
El caso es que me encontraba con una chica llamada Leg, a la cual mi cerebro no conocía de nada. El camino no se hizo muy largo, la chica no salió rana y era muy simpática,nos llevabamos muy bien. Pero fue descargar una maleta, subirla y...cuando me quise dar cuenta, Leg no estaba.
Pasó el tiempo y cuando me quise dar cuenta pasaron ños y yo era policía. Mis amigos no estaban conmigo, pero los despiporres nocturnos me seguían siendo fieles.Conocí a una chica de la cual su nombre nunca me acordaba,pero ella era tan simpática que no le importaba. Estuvimos juntos bastante tiempo y nos fuimos a vivir a un cuchitril, pequeñ o y sucio, pero eso no le importaba a la chica sin nombre.Un día discutimos no sé por qué y salí a que me diera un poco el aire. El caso es que andaba por el pasillo del edificio cuando vi unos ojos azules como los de Leg, pero pensé que no era posible hasta que oí su voz llamándome.Nos pasamos largo rato hablando.Tenía 8 hijos con un hombre mayor que ella (que no me miraba muy bien por cierto) y su aspecto era muy desaliñado.Como aquel hombre no me miraba con cara de amigos me despedí de ella, eso sí sin darle ningún beso...siempre fui muy escrupuloso a la hora de tocar mi cara con churretes en la mejilla.
Me dirígí a mi cuchitril, entré y...cuando me quise dar cuenta, ¡caí en que Leg y la chica sin nombre era exactamente iguales!. El caso es que se lo dije y la chica sin nombre no se sintió molesta ni nada, sino que se quitó las bragas y se montó encima mía sonriendo.De repente paró y dijo -He oído algo,mira a ver.Yo nunca oigo nada,tú sí"-. Fuí a ver y ví a Leg escondida en el salón con un cuchillo y llena de sangre. Estaba muy nerviosa y me amenazaba con el cuchillo al tratar de tranquilizarla. No tuve suerte, salió corriendo hacia otra habitación y cuando entré trató de clavarme el cuchillo y se lo quité. El caso es que cuando me quise dar cuenta...ya tenía otro cuchillo en la mano -¿De donde saca esta mujer los cuchillos?- me dije. Mi cuestión fue respondida al mirar sin ánimo de lucro su vagina y verla ensangrentada.Entró la chica sin nombre mientras bailaba los intentos de Leg de asesinarme, conte hasta 3 y le dije que llamara a la policía. No quería hacer dañó a Leg y ya me estaba enfadando. De repente vi al viejo que estaba con Leg tras de mí paseando, me volví para defenderme peo éste parecía que venía en son de paz, pues se tumbó semi-sentado en la cama sin decir nada. Me quedé mirándole,no hacía nada. -No puedo hacer nada- esas fueron las palabra antes de que le saliera un tentáculo de su frente y su piel se volviera putrefacta. Asustado me volví hacia Leg y la ví tumbada con el pecho rebentado y con la piel igual que su ompañ ero. Realmente olía mal allí. Empecé a sentirme mal,tuve que tumbarme en el sofá al no poder mantenerme en pie. Tez lancuzca, temblores, arcadas y finalmente el suelo manchado de vomitos del color de una sopa de tomate. El tiempo que estuve solo pude ver como mi cuerpo cambiaba, de mis pies salían tentáculos, estaba lleno de bultos que reventaban de forma muy dolorosa. Tras largo tiempo la chica sin nombre llegó con mis compañeros.Al verme su cara reflejaba el mayor horror de su vida. Mis compañeros no podían aguantar el hedor de aquella habitación cerrada, se podía escuchar el sonido de sus botas quedándose pegadas en el suelo mientras salían corriendo.Poco duró esa imagen, lo último que vi es que mi estómago estaba a punto de reventar y a la chica sin nombre mirándome a mis ojos y acariciando mi frente.
Texto enviado por Alex Requiem
Autor: Alex Requiem
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